* La estrella del Santos podría ser desconvocado. Se acusa al club brasileño de obviar la lesión que en primera instancia había sido manejado como un edema, sin embargo, los estudios arrojaron mayor gravedad.
RÍO DE JANEIRO
Se viene la Copa del Mundo, y muchos anhelan estar en plenitud, sin embargo, en las últimas horas ha suscitado una gran expectativa lo que pueda ocurrir con el ídolo brasileño Neymar, quien padece una lesión grado II en el gemelo derecho que le mantendrá alejado de los terrenos de juego entre dos y tres semanas.
Pero no todo tiene que ver con estudios y un dictamen real, sino por la manera poco sensata como el Santos FC, equipo donde milita el volante creativo, pudo ocultar la realidad, aduciendo en primera instancia un edema, cuando los galenos del seleccionado descubrieron otra cosa.
El atacante ya había llegado a la concentración con molestias físicas, por lo que no participó en la primera sesión de entrenamiento y fue trasladado a una clínica en Teresópolis para someterse a pruebas de imagen que permitieran determinar el alcance exacto del problema.
Este nuevo inconveniente físico vuelve a poner en entredicho su capacidad para competir al más alto nivel en una cita tan exigente como la Copa del Mundo.
Ney, de 34 años, se perdería los dos amistosos previos ante Panamá y Egipto, y sería duda para el debut en el Grupo C contra Marruecos, el próximo 13 de junio en Nueva Jersey.
La prensa brasileña, incluso, no descarta que pueda ser desconvocado, si no evoluciona favorablemente.
Es de valorar que el exjugador del FC Barcelona vive un auténtico infierno desde el 17 de octubre de 2023, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda con la ‘Seleção’ en un partido de eliminatorias suramericanas contra Uruguay, en Montevideo.
