*La sorprendente novena sudamericana acaba con la ilusión de Italia, y se apresta a dejar el ‘alma’ este martes ante el poderoso seleccionado norteamericano.
REDACCIÓN
Un único coro, un soberano sentimiento de satisfacción vivió este lunes el simpatizante venezolano, al presenciar desde las pantallas o en el mismo estadio loanDepot Park de Miami, un juego para enmarcar, casi que una secuencia de aquel que hace tres días jugó ante el favorito de todos, Japón, vibrante y sacándolo adelante para acceder definitivamente a la finalísima del Clásico Mundial de Béisbol, nada menos que ante Estados Unidos.
Y es que ganarle a Italia por 4 carreras a 2 significó además de actuar en la gran final de este martes, el hecho de superar su propio registro, cuando en el 2009 sólo le alcanzó para acceder a una semifinal.
Esa velocidad sin igual de Ronald Acuña, sobre todo para igualar la contienda, con el arribo a una primera base que sirvió de remolque y ni que hablar del sencillo conectado por Maikel García para empezar a darle la ventaja a los dirigidos por Omar López.
Y es que 35 mil fanáticos, el 80% de ellos impulsando a Venezuela, que finalmente dejó su cuota esperanzadora al mágico brazo de Daniel Palencia, quien se llevó los aplausos con cada out, en un noveno episodio perfecto desde lo defensivo para finalmente sellar el triunfo.
De esta forma, Venezuela tendrá la oportunidad de hacer historia e intentar alzar su primer cetro en un Clásico Mundial de Béisbol, mientras que Estados Unidos buscará su segundo título en tres finales consecutivas.
