*Más de lo mismo: el equipo que orienta Carlos Silva no encontró el rumbo para traerse un buen resultado de Mosquera – Cundinamarca, y al final terminó perdiendo 1-2.
REDACCIÓN
Unión Magdalena parece no importarle mucho el cariño de su afición y menos tratar de retornar a la primera división del fútbol colombiano. Una vez más, el cuadro bananero cayó, esta vez de manos de un rival que supo coparle los espacios y maltratarlo en el momento justo.
Como ha sido costumbre en este semestre, no ha aparecido el fútbol de criterio y los elementos que se vincularon para fortalecer la causa deportiva, no aparecen, dejándole parte de la responsabilidad a aquellos valores, muchos de ellos de la cantera, que sobre el final se recurre a ellos para salvar un barco que de apoco se hunde.
Clayton Cuellar con un gol de camerino en el minuto 4 y aprovechando la fragilidad del lateral Juan José Vásquez anotó el primero de la tarde-noche, con un latigazo que se hizo incontenible para el arquero Cabezas.
La respuesta del Unión Magdalena sólo llegó en el minuto 28, a través de una pena máxima cobrada por Ruyery Blanco, dejando el 1-1 parcial con el que se fueron al descanso.
Para el complemento; Unión Magdalena generó algunas incursiones más por la gallardía de algunos de sus hombres, que por concepción colectiva, sin embargo al final no se tuvo el acierto para concretar.
El golpe a la yugular por parte de Cundinamarca llegó a través de Johan Amaya en el minuto 61, en un remate cruzado que tuvo la complicidad de Víctor Cabezas, quien se atortoló y vio como la pelota besó la red.
Con la caída del elenco samario sin lugar a duda se agudiza la crisis y lo que es peor sin voluntad de cambio, empezando por la dirigencia que sigue dándole votos a un entrenador que lamentablemente se está quedando sin argumentos.
El próximo viernes Unión Magdalena visitará a Patriotas, a las 7:00 de la noche, en el estadio La Independencia de Tunja.
