*Los Cerveceros de Milwaukee se emplearon a fondo y barrieron descomunalmente a los Dodgers de Los Ángeles 4 juegos a 0. Esperan rival entre Tampa Bay y Cleveland para el afamado clásico de otoño.
LOS ÁNGELES
Haciendo alarde de un béisbol de altura, los Cerveceros de Milwaukee lograron este jueves acceder a la Serie Mundial 2026, al barrer sin piedad al encopetado Dodgers de Los Ángeles, que con su gran estrella Shohei Ohtani se quedaron con los crespos hechos y con la intención de lograr el tricampeonato de manera consecutiva.
Pese a que el asiático en la parte baja del segundo inning logró un cuadrangular que puso la pizarra en 4-0 aparentemente liquidado, Milwaukee revolvió y sacó desde las profundidades su mejor cara para voltear el marcador 6-4.
Un trabajo excepcional desde el bullpen, con solvencia en lo defensivo y ardentía al irse al ataque para de esta manera lograr una remontada épica. Milwaukee, que en el 2025 había sufrido una barrida a manos de estos mismos Dodgers en la Serie de Campeonato, no estaba dispuesto a tirar la toalla. En el cuarto inning, Jake Bauers conectó un doble que inauguró la cuenta de los Brewers y encendió la ilusión para los cerveceros.
Luego en la parte alta de la quinta entrada, David Hamilton bateó un sencillo al jardín central, y junto a una base por bolas a Jake Bauers, permitió que Milwaukee empatara el partido. El Dodger Stadium, que minutos antes era euforia, quedó enmudecido ante la reacción de los Cerveceros.
LA CONSOLIDACIÓN
El sexto inning trajo el momento decisivo. Garrett Mitchell, con un poderoso cuadrangular al jardín central, dio la voltereta definitiva al marcador. La noche se le vino encima a los Dodgers, que veían cómo se desvanecía su sueño.
El bullpen de Milwaukee, uno de los puntos fuertes del equipo durante toda la temporada, se encargó de cerrar la puerta. Aaron Ashby fue clave al ponchar a figuras como Kike Hernández, Andy Pages, Shohei Ohtani y Mookie Betts en la séptima baja, disipando cualquier intento de reacción local.
Ya en el noveno episodio, David Hamilton puso la puntilla con un homerun entre el jardín derecho y el central, sellando el 6-4 definitivo y desatando la celebración de los Brewers, que no accedían al Clásico de Otoño desde 1982, cuando cayeron ante los St. Louis Cardinals.
