*En tiempo de adición, y sin ser algo ideado por el técnico, el defensor paraguayo se vistió de 9 y sacó un latigazo que pagó la boleta y evitó la caída del cuadro samario frente a Envigado.
REDACCIÓN
Con mística y sin ser algo planeado desde el banco, el paraguayo Rodrigo Del Valle se disfrazó de 9 en el compromiso de este lunes ante Envigado y sobre la hora igualó las acciones (1-1), en un partido que se tornaba confuso y por momentos sin ardentía.
El empate fue celebrado por los aficionados como una victoria, por la manera gallarda como el guaraní se envalentona y muestra amor por los colores del Magdalena, por encima de algunos jugadores que siendo del patio lucían paquidérmicos.
Pese a que Unión Magdalena inició la contienda con una propuesta clara sobre Envigado: vencerlo y avanzar en la tabla, de apoco esa intención se fue diluyendo debido a las tres opciones claras que malogró la divisa bananera a lo largo del primer periodo, y luego la postura errónea de darle crédito a un solo sistema táctico, enviar centros para que Farías los capitalizara, cosa que resultó imposible ante las limitaciones técnicas del argentino.
Para el complemento, Envigado se motivó y a través de Wayner Cataño logró vencer la resistencia de Unión en el minuto 68, una jugada rápida y que aprovechó con velocidad el recién ingresado atacante.
La anotación generó preocupación en el onceno magdalenense, que veía como se le escapaba la oportunidad de ponerse a tiro en la tabla de reclasificación ante un rival directo.
La no presencia de Pimienta por lesión y del atacante Cristián Iguarán, en un sano juicio inapropiado por el cuerpo técnico, alegando bajo nivel, y contradiciéndose ante el pobrísimo nivel en el campo de Juan Farías.
Todo el ataque del Unión en la gran mayoría del juego, lo perfiló por los costados, primero con Manuel Ballesteros y Roger Rodríguez y luego con Gabriel Arrieta, sin embargo, muy predecible para los defensores envigadeños.
Hasta que llegó la sorpresa de la noche, esa muestra de valentía de Rodrigo Del Valle, que el entrenador Carlos Silva lo ingresó para hacer una línea de tres en el fondo, pero con su pundonor y rebeldía decidió romper filas y penetrar en el área hasta sacar un zapatazo que dejó sin chance al arquero naranja Andrés Tobar.
Con este resultado, Unión quedó ubicado en la tercera posición con dos puntos, y ahora deberá vencer a Independiente del Valle del Cauca en la próxima fecha para tratar de buscar por fuera los puntos que ha cedido en casa.
